916748696 / 647445255

LAS GEOPATIAS

Las geopatías se denominan de la siguiente manera:

– CUADRÍCULA o Cruce Hartmann.
– Línea Curry. Polvo de cuarzo
– YIN o Corriente de agua subterránea.
-YANG o Corriente de subterránea de gas o aire, o depósito de sal o de minerales en el subsuelo.
– Campo electromagnético

Hablamos de geopatía cuando el organismo de una persona recibe influencias de sobrecarga debido a ondas vibratorias que salen del centro de la tierra o que van desde la atmósfera a la tierra y que le pueden ocasionar alguna enfermedad, y radiación cuando es generada por la tecnología.

Dicho lugar actúa como foco de sobrecarga o campo de alteración, debido a que en el mismo se acumulan isótopos radioactivos que provienen de la radioactividad natural que emite la tierra y de la radioactividad artificial generada por las centrales nucleares y las pruebas nucleares realizadas en los últimos 50 años.

Los isótopos radioactivos que se acumulan en lugares geopáticos emiten tres tipos de radiación que son las partículas Alfa, las partículas Beta y los rayos Gamma. El cuerpo de la persona que se encuentra en una zona geopatógena está continuamente expuesto a bajos niveles de radiación, presente en aquel punto. Cuando una cantidad de partículas Alfa o Beta o de rayos Gamma incide directamente sobre los átomos presentes en las células vivas, ionizan estos átomos al expulsar electrones de sus capas más externas. El efecto de la ionización puede lesionar, destruir o modificar las células.

El conocimiento de este hecho es la base de la utilización de la radioterapia para destruir las células cancerosas. No obstante, la radiación tiene a veces un efecto opuesto. Puede provocar la aparición de células cancerosas. Existen muchos estudios científicos que indican que la leucemia y otros tipos de cáncer pueden deberse a la exposición a niveles muy altos de radiación o a niveles menores durante largos periodos de tiempo.

Este hecho explica que los órganos lesionados de las personas, que se encuentran en los lugares geopáticos, sean los que están en la vertical del punto geopático, ya que sobre los mismos inciden directamente las partículas Alfa o Beta o los rayos Gamma.

Antes de producir enfermedades graves, la radiación radioactiva que se encuentra en los puntos geopatógenos agota los sistemas de regulación que posee el individuo, a causa de ello, aparecen diversas disfunciones y tras ellas las enfermedades.

Nuestra salud y bienestar van a depender por lo tanto del lugar exacto donde vivimos, sobre todo el lugar donde trabajamos o dormimos, debido a que en ellos permanecemos varias horas cada día.

Los trastornos que más frecuentemente pueden causar una geopatía, van desde insomnio, cansancio al levantarse, dolor de cabeza o de espalda al levantarse, dolores reumáticos, cansancio crónico, problemas circulatorios y cardíacos (taquicardia), nerviosismo, irritabilidad, afectación al sistema inmunológico por dificultad en la eliminación de toxinas, estado de ánimo depresivo, esclerosis múltiple, enfermedades autoinmunes, enfermedades degenerativas, parestesias en las extremidades, tendencias a neoformaciones y varias más.
Los recién nacidos que se despiertan muy frecuentemente o lloran por las noches y los niños que constantemente padecen anginas o están resfriados acostumbran a tener la cama en un lugar geopático.
En general los cruces geopáticos tienen una nefasta influencia sobre la mayoría de especies animales y plantas, salvo raras excepciones en las que parece llegan a regenerarse con dicha energía, como son los gatos, las hormigas, las abejas, y los parásitos intestinales.
Las geopatías producen pérdidas de minerales oligoelementos, enzimas, ácidos grasos esenciales y vitaminas en las personas afectadas, por lo que además de evitar el lugar geopático es necesario aportarlos de nuevo al cuerpo. A su vez, las geopatías producen lesiones en los órganos situados en la vertical de los cruces geopáticos. Ello ocurre porque dificultan la eliminación de toxinas en la zona que afectan, con lo que éstas se van acumulando y dan lugar a malfuncionamientos en primer lugar y con posterioridad producen lesiones de los órganos que están en aquella zona del cuerpo. Si la zona o punto geopatógeno está en la pelvis el paciente puede padecer trastornos de ovarios, útero, riñones, próstata, artrosis o fijaciones vertebrales locales. Si la zona o punto geopatógeno está en el tórax, el paciente puede padecer alteraciones pulmonares o del corazón. Si la zona o punto geopatógeno está en la cabeza, el paciente puede padecer cefaleas, migrañas, insomnio, nerviosismo, irritabilidad, y estado de ánimo depresivo.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies